Críticas

Un autor con personalidad que recoge situaciones humanas en texturas de expresión mental; un silencio que se escucha, el recuerdo que aflora desde un quehacer libre, realizado con soltura que acumula vibraciones.

Revista “El Punto”, Madrid. 13 de Febrero de 1988

Es una intensidad contenida la de su expresionismo, es la intensidad propia del equilibrio de colores todos fuertes pero no restallantes, un “expresionismo sosegado” de colores relacionados entre sí con la fuerza que da su propio equilibrio.

C. Centeno, “El Diario Palentino”.

Se ofrece esta pintura con unos rasgos definidos de definitivos logros ,a propósito de una firmeza técnica ,cuya insistencia cubre toda la obra expuesta,repitiéndose fondos melancólicos ,oscuros personajes angulados  por el escueto dibujo ,cabezas misteriosas envueltas en un rictus de tristeza,cosas y objetos inherentes a este falaz ambiente .

Es una paleta sobria en  tonos ,muy diversificada en matices ;pensante pintura preocupa por la entonación y rica en una escala de valores sordos de verdes ,azules,negros. Retratos indefinidos en la obscuridad de una atmósfera convulsa y desgarrada,figuras hieráticas que se conmueven en un aislado espacio.

Onda al Arte, Juan Navarro. 12 de Mayo 1987.

…Y todo ello conseguido con esos  dos elementos  totalmente necesarios para lograr una pintura plena ,total y permanente : ser dueño de eso que se llama un estilo propio que algunos pintores consiguen ,como en este caso ,casi genéticamente y que otros muchos no logran poseer nunca , y, sobre todo dominar absolutamente el color,saberlo potenciar con sus afinidades electivas manejando con maestría todas las gamas, especialmente las ciànicas, y teniendo como propios bellísimos violetas ,rosas que recuerdan al mejor

Miguel Ferrer, Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. 1999.

En su pintura no hay dramas ,ni tortura ,sólo ilusionismo  en actitud “ilusoria” haciendo malabarismos con los elementos que entran y salen del espacio del cuadro,después dudan si se esconden para surgir en un juego tan constante como sorprendente. Construye siempre un gran ventanal de interior donde se va transformando una y más veces ,siguiendo las leyes de un orden experimental permanente.

Si fueras más pequeño ,sé que tú mismo te divertirías paseando por el interior de tu obra, porque te identificas con ella. Yo, a veces he estado allí físicamente , y he dudado también ¡cómo no! Si acompañarte en ese paseo. Te he visto construir las decisiones acertadas ,como si no existiese el esfuerzo. La experiencia de la materia junto al color refrescan a cada instante la brocha conducente a un buen resultado final.

Teresa Sarto, Doctora en Bellas Artes.
 

La pintura de Lorenzo tiene un fondo de clasicismo que no está en contradicción con las leyes de la modernidad . Es clásica  (clásico =vivo) porque acepta lo consolidado y lo utiliza ; acepta lo actual y lo filtra a través de su peculiar manera de captar en entorno .

De saber tomar lo seguro -la conexión con lo eterno el apaciguamiento de lo moderno y la síntesis de lo formal -brota la solidez pictórica de la obra de Lorenzo González.

Cuando Lorenzo González pinta personajes no hace retratos, porque no quiere individualizar sino pintar arquetipos humanos,expresar emociones siempre contenidas.Lo mismo ocurre cuando el pintor realiza paisajes;remonta el topos concreto y serán montañas o playa o trigal, porque ha captado la esencia del paisaje y lo ha definido por encima de lo típico o lo concreto.No es paisaje romántico; tampoco es abstracción . Del mismo modo ,los bodegones rebasan la mera descripción de objetos y se convierten en instrumentos que expresan una determinada forma de entender las relaciones espaciales a través , precisamente, de los objetos más cotidianos.

Podríamos seguir comentando aspectos pictóricos de la obra de Lorenzo ,pero la pintura eterna no se explica con facilidad ,aunque se siente íntimamente por su calidad. A esa visión introvertida y comprensiva, invitamos a los espectadores.

Elvira Diez Moreno, Doctora en Bellas Artes .

 

¿Cómo es la pintura de Lorenzo? Libre,suelta ,vibrante,rápida,fruto de su momento actual,quizá el más hondo y fecundo de su carrera. Pero no es una pintura gestual sino alquitarada ,con la facilidad de las muchas horas que ha pasado pintando. Tampoco es repentina sino provista de una recámara -la meditación -tan disfrazada que parece que no cuesta esfuerzos. Lorenzo pinta como un levantador de peso, tan avezado en horas de entrenamiento , que eleva grandes moles pictóricas -sus cuadros tan ponderados (que viene de peso vencido)-con la sonrisa en los labios como si estuviera levantando mariposas. Hasta aquí ha llegado la pintura de Lorenzo tras su largo camino.

Cuando un cuadro de Lorenzo parece fresco y natural (“si es que eso hay que pintarlo así “,dice el espectador)hay que caer en la cuenta de lo que de esfuerzo ha supuesto ese largo camino para que las cosas salgan bien sin que se note. En este truco ( o mejor ,en este trabajo sin truco) , en este método (arte significa también método en el diccionario) esta parte de lo bueno del pintor. Tanto ha buceado ,tanto ha caminado ,tanto ha tanteado (tantear es esforzarse tanto) ,tanto ha probado (probar es variar hasta que algo resulte probó,bueno) que ahora parece que sus cuadros son buenos porque sí, pero lo que ocurre es que Lorenzo- facilidad y ejercicio- ha conseguido ese cuidado “porque sí”,ese desaliñado aliño(aliño es cocina y obrador) que era la meta de algunos clásicos , la perfección final -la naturalidad – que el maestro Horacio recomendaba a sus lectores.

La pintura de Lorenzo ,pues,ha conseguido la personalidad que la unifica y la calidad que la distingue con el sutil método de que lo difícil parezca fácil.Cuando algún osado espectador caiga en la tentación de pensar : “Esto lo haría yo si me pusiera” átense los machos, refrene la osadía y piense que en cada pincelada (tan porque sí, tan necesaria )de Lorenzo, suelta y espontánea ,en cada conjunción de colores (tan diferentes pero tan hermanados ,tan vibrantes pero tan sosegados) ,y en cada línea (tan ágil pero tan amarrada,tan libre pero tan definitoria )hay un saber hacer que ha supuesto habilidad innata y horas de ejercicios ,correcciones y meditaciones .También los prestidigitadores hacen cosas que son imposibles sin serlo. Solamente hace falta ser artista y sudarlo. Y el arte  tiene mucho de esforzada prestidigitación (dedos prestos y expertos ,como los necesita el pintor ), pues en el fondo no consiste en otra cosa que en sacar de la chistera (de la mente y de la realidad) el conejo de la belleza plástica .

Ricardo López Serrano, Doctor en Bellas Artes, Crítico de Arte.